Orgasmo o Éxtasis espiritual?

Orgasmo o Éxtasis espiritual?

Este articulo  escrito por Frances Fox es del libro Sexo: La Puerta a Dios por Frances Fox, Verónica del Castillo y Cecile Kachadourian 

Los seres humanos vivimos un tipo de éxtasis durante el orgasmo:

Éxtasis: derivado del griego ecstasi, o “cultivar una comunicación mágica y sensual con la divinidad”

Aquellos que se muestran escépticos con respecto a la relación entre el orgasmo y el éxtasis, observen la expresión de Santa Teresa de Ávila en la famosa escultura de Bernini

La Iglesia ha declarado que Santa Teresa se encuentra en un estado de éxtasis espiritual… y si tienes alguna duda de que está experimentando lo que es el orgasmo sexual, lee el episodio descrito por Teresa de Ávila en su autobiografía, La vida de Teresa de Jesús (1515–1582). Ella describe una aparición en la que vio a un joven y bello ángel de pie junto a su cuerpo:

Vi en su mano una larga lanza de oro y en la punta del acero parecía haber un poco de fuego. Me pareció que a veces la enterraba en mi corazón y destrozaba mis entrañas; cuando la sacaba, parecía sacarlas también y dejarme encendida con un gran amor a Dios. El dolor era tan grande que me hizo sollozar y, sin embargo, tan sin igual era la dulzura de este dolor excesivo que no podía desear librarme de él. Ahora el alma no se satisface con nada menos que Dios. El dolor no es corporal, sino espiritual, aunque el cuerpo interviene en él. Es una caricia de amor tan dulce que tiene lugar entre el alma y Dios que ruego que Dios en su bondad haga que aquel que piense que miento lo experimente.

La importancia del orgasmo como un camino hacia Dios

¿Podemos decir que el orgasmo humano tiene la misma esencia del éxtasis espiritual? Observar a Santa Teresa debe eliminar toda duda y leer su descripción del “evento” aumenta la posibilidad. Parece que es verdad que la unión de hombre y mujer por la vía del acto sexual y la culminación del orgasmo representan el éxtasis espiritual.

Puede ser una “novedad” para muchos descubrir lo que ya conocen muchos grupos esotéricos: no se necesita el cuerpo de otro ser humano ni necesitas tocar tu cuerpo para lograr el orgasmo. La escultura de santa Teresa y sus palabras lo demuestran.

En diferentes cultos y filosofías se conoce que los seres humanos poseen cuerpos de energía y que éstos tienen un tipo de “vena” que mueve la energía. Recordemos que esas venas, o ríos de energía, se llaman nadis y han sido identificadas en el hinduismo y el budismo.

El proceso normal de las venas es que las nadis masculinas (Pingala) y femeninas (Ida) se reciclan continuamente dentro de sus venas individuales. La meta de la evolución es que las energías masculina y femenina se unan y corran a través de la nadi shusumna. Hay ejercicios mentales que pueden ayudar a lograr la unión de las energías masculina y femenina, pero no los tocaremos aquí debido a que son prácticas espirituales que requieren una guía espiritual apropiada.

Venas psíquicas

Tú puedes tocar a tu Dios por conducto del fluido correcto de las energías masculina y femenina por tus venas psíquicas, sin tocar a otra persona y sin tocarte siquiera a ti mismo/a. Pero esto también sólo se logra después de décadas de prácticas espirituales y, en algunos casos, la santidad.
Obviamente, no muchos podrán alcanzar el estado de unión con Dios vía su energía. Pero puedes lograrlo mediante el acto sexual, con una pareja y con el corazón abierto. Por eso en los círculos espirituales se nos ha dicho que debemos considerar nuestras uniones sexuales como una puerta de entrada a nuestra evolución personal.  Pero debido a las distorsiones sociales y personales se nos obstaculiza percatarnos de ello. Por desgracia, de alguna manera el sexo ha sido etiquetado o considerado como “sucio”, ciertamente, ¡no sagrado! Y a menudo identificamos a nuestras parejas sexuales como nuestros enemigos cuando en realidad son la puerta de entrada al tipo de orgasmo que nos une con Dios. Más adelante analizaremos con mayor detalle otro enemigo “secreto” que los seres humanos enfrentamos en nuestra búsqueda de la unión y la evolución.


[1] El Éxtasis de Santa Teresa (o bien, Santa Teresa en Éxtasis o Transverberación de Santa Teresa) es el grupo central de un conjunto de esculturas de mármol diseñado y completado por Juan Lorenzo Bernini para la Capilla Cornaro de Santa Maria della Vittoria en Roma.